Durante décadas, acompañar a familiares y amigos hasta la puerta del avión fue una parte habitual de los viajes en Estados Unidos. Esa costumbre prácticamente desapareció después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando el acceso a las zonas seguras quedó reservado para quienes tuvieran una tarjeta de embarque.
Ahora, la Transportation Security Administration comenzó a recuperar parcialmente aquella experiencia con Gateside by TSA PreCheck. El programa permite que determinados viajeros registrados en PreCheck, aunque no vayan a volar, atraviesen el control de seguridad y accedan a las terminales.
El permiso es gratuito, pero debe solicitarse online entre uno y tres días antes de la visita. La aprobación tiene validez durante un día calendario y permite volver a ingresar durante esa jornada. También pueden postularse miembros de otros programas de viajeros confiables que tengan un Known Traveler Number.

La prueba comenzó en 13 aeropuertos, entre ellos Los Ángeles, Dallas-Fort Worth, Las Vegas y Salt Lake City. Además de facilitar despedidas, reencuentros y reuniones durante escalas, la iniciativa podría aumentar el movimiento en restaurantes y comercios ubicados después de los controles.
El principal interrogante será si la presencia de visitantes adicionales afecta los tiempos de seguridad en terminales congestionadas. La TSA, por ahora, anticipó que pretende ampliar el programa a más aeropuertos.











