Entre las víctimas había tres mujeres de una misma familia colombiana —abuela, hija y nieta— y el piloto de la aeronave. Habían contratado un vuelo panorámico durante un viaje familiar a Brasil.
Una excursión turística terminó en tragedia en Río de Janeiro luego de que un helicóptero se estrellara en una zona boscosa del Parque Nacional de Tijuca y provocara la muerte de sus cuatro ocupantes.
El accidente ocurrió el sábado 8 de agosto cerca de Vista Chinesa, uno de los puntos turísticos más conocidos de la ciudad brasileña. La aeronave era un Robinson R44 que realizaba un vuelo panorámico sobre Río de Janeiro. Tras el impacto, el helicóptero se incendió y quedó destruido.
Las víctimas fueron identificadas como Lidia Rocío Cubillos, de 59 años; Wendy Manrique Cubillos, de 37; Sofía Murillo, de 17; y el piloto brasileño Alessandro Rocha. Las tres pasajeras eran integrantes de una misma familia colombiana.

Habían viajado a Río para celebrar un cumpleaños
Las mujeres formaban parte de un grupo familiar de seis personas que había viajado a Río de Janeiro para celebrar los 15 años de otra adolescente de la familia.
Debido a que el helicóptero podía transportar únicamente a tres pasajeros, el grupo decidió dividirse para realizar los vuelos panorámicos por separado. La abuela, una de sus hijas y una nieta subieron primero a la aeronave, mientras otros familiares permanecieron en el hangar esperando su turno.
El segundo vuelo nunca llegó a realizarse.
El helicóptero cayó en una zona de difícil acceso
La aeronave se precipitó en una región montañosa y cubierta de vegetación dentro del Parque Nacional de Tijuca, cerca del mirador Vista Chinesa.
El terreno escarpado complicó las tareas de rescate y obligó a desplegar decenas de bomberos y equipos especializados para llegar hasta el lugar del accidente.
El helicóptero se incendió después del impacto y los cuatro ocupantes murieron en el lugar.
Por el momento, las causas del accidente continúan bajo investigación por parte de las autoridades brasileñas. Las condiciones meteorológicas eran favorables al momento del vuelo, aunque todavía no se determinó si existió una falla mecánica, un error humano u otro factor.

Preocupación por los vuelos turísticos en helicóptero
El accidente volvió a poner el foco sobre la seguridad de los vuelos panorámicos, una actividad muy popular entre los turistas que visitan Río de Janeiro y buscan observar desde el aire lugares como el Cristo Redentor, las playas y la Floresta da Tijuca.
Tras el siniestro, el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Cavaliere, pidió a la Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil que intensifique los controles sobre este tipo de operaciones.
La preocupación también está relacionada con otro grave accidente ocurrido apenas dos meses antes en la ciudad, cuando una colisión entre dos helicópteros dejó seis muertos.
Mientras avanza la investigación sobre las causas de la caída del Robinson R44, el nuevo episodio vuelve a abrir el debate sobre la fiscalización de una actividad turística que creció con fuerza en Río de Janeiro.











