Turismo en Argentina: ¿Estrategia o improvisación?

Por José Luis López Ibáñez – Lic. en Turismo, Miembro de la Academia Argentina de Turismo

Cuando hablamos de turismo en Argentina, hablamos de muchas cosas… y de muchas contradicciones. Haciendo una analogía generalmente parece que el turismo argentino esta jugando un partido de fútbol donde los empresarios hacen los goles y defienden el arco, mientras el Estado, que debería ser el director técnico, muchas veces ni siquiera sabe que hay partido. ¿Cómo se supone que vamos a ganar el campeonato si el DT está mirando otra liga?

La frivolidad del turismo

La imagen del turismo instalada en la sociedad argentina es la de un sector frívolo, de pequeños empresarios que viajan y se divierten. Resultado: el turismo no se toma en serio. Los cargos oficiales generalmente se reparten como premios de consuelo o trampolines electorales, en lugar de ser ocupados por gente con conocimiento y autoridad. ¿De verdad creemos que así se construye una política turística competitiva?

La protección que nunca llega

Cuando hay sequía, el ministro de Agricultura declara emergencia y consigue créditos. Cuando hay crisis en turismo, los empresarios simplemente quiebran. Nadie se acuerda de ellos. La excepción fue el Previaje, que costó, dicen, unos U$S 6.000 millones financiados con emisión inflacionaria. ¿Era esa la estrategia? ¿Un subsidio desproporcionado que no resolvió la falta de políticas estructurales?

El turismo como exportación

Desde hace más de 20 años, las exportaciones de servicios turísticos superan a las de carne. Sin embargo, los ganaderos son considerados actores estratégicos y los empresarios turísticos no. ¿Por qué como país, seguimos ignorando que el turismo es una de las pocas actividades en las que Argentina puede competir eficientemente en el mundo?

Además, a diferencia de otras exportaciones, en turismo el precio lo fija el vendedor y la decisión la toma cada individuo. No hay royalties ni know-how que se fugan al exterior. Los insumos son nacionales, generan demanda interna y valor agregado. ¿No es hora de reconocer que el turismo es una exportación limpia y con derrame real?

Impacto social y territorial

El turismo genera empleo directo e indirecto, distribuye ingresos y mejora la calidad de vida en comunidades donde otras industrias (y muchas veces el Estado) nunca llegan. Transporte, urbanismo, salud y esparcimiento se benefician de su desarrollo. Pero claro, eso requiere planificación. ¿Cuál es la estrategia? ¿Dónde está la estrategia federal que articule estas mejoras?¿O seguimos creyendo que con slogans y campañas de verano alcanza? Es más, ¿qué federalismo aplicamos en turismo? Desde hace 20 años (y sin duda mucho más) aplicamos el que se decide en Buenos Aires.

Los interrogantes que nadie responde

  • ¿Cuál es la verdadera estrategia turística argentina?
  • ¿Cómo vamos a competir internacionalmente si seguimos improvisando?
  • ¿Qué modelo de desarrollo queremos: centralizado, federal, sostenible, inclusivo?
  • ¿Cómo vamos a proteger a los empresarios y trabajadores del sector frente a crisis económicas o climáticas?

Conclusión

El turismo no es un lujo ni una actividad marginal. Es una oportunidad estructural para crear empleo, distribuir ingresos y mejorar la calidad de vida. Pero para que eso ocurra, necesitamos políticas públicas coherentes, protección real y una alianza seria con el sector privado.

Mientras tanto, seguimos atrapados en la paradoja: hablamos del turismo como si fuera importante, pero lo tratamos como si fuera irrelevante. Y la pregunta incómoda queda flotando: ¿vamos a desarrollar el turismo en serio o vamos a seguir jugando partidos del campeonato mundial del turismo sin director técnico?

Picture of José Luis Lopez Ibañez
José Luis Lopez Ibañez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Es clave
HAY MUCHO MÁS EN OPINIONES

LOS MEJORES CONTENIDOS DIRECTO A TU EMAIL

Suscríbete gratis a nuestros mejores contenidos sobre noticias, entrevistas, opiniones y más.