El Gobierno porteño busca concesionar por cinco años un espacio de 24,55 metros cuadrados dentro de uno de los principales atractivos turísticos de Buenos Aires. El negocio combinará merchandising, alimentos y bebidas para llevar y recorridos nocturnos. El canon parte de $1,6 millones mensuales y la Ciudad se quedará, además, con al menos el 20% de los ingresos de los tours.
El Cementerio de la Recoleta podría sumar una nueva unidad comercial dentro de su histórico predio. El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lanzó una licitación pública para concesionar una bóveda actualmente sin uso y convertirla en un espacio destinado a servicios para los visitantes, con gift shop, venta de alimentos y bebidas y una propuesta de turismo nocturno.
La iniciativa se tramita a través de la Licitación Pública N° 10002-1251-LPU26 y contempla una concesión por cinco años. El espacio se encuentra dentro del cementerio, con acceso por Junín 1760, y posee aproximadamente 24,55 metros cuadrados cubiertos.
El punto central del proyecto es la combinación de tres fuentes de ingresos en un activo turístico de alto tránsito: venta de productos vinculados con el patrimonio y la identidad del cementerio, una oferta gastronómica de consumo rápido y la explotación de visitas guiadas fuera del horario habitual.

Un canon de $1,6 millones por mes
La Ciudad estableció un canon base mensual de $1.600.000, sobre el cual los interesados podrán competir dentro del proceso licitatorio.
A ese monto se sumará una segunda contraprestación vinculada con la actividad turística: el futuro concesionario deberá ofrecer un porcentaje sobre los ingresos brutos generados por las visitas nocturnas, que no podrá ser inferior al 20%.
De esta manera, el esquema combina un ingreso fijo para el Gobierno porteño con otro variable atado al desempeño de una de las principales actividades comerciales previstas.
La apertura de las ofertas está prevista para el 9 de septiembre de 2026 a las 11, mediante el sistema Buenos Aires Compras (BAC).

Qué se podrá vender dentro de la bóveda
El concesionario podrá instalar una tienda con recuerdos y artículos asociados con la identidad cultural, histórica y patrimonial del Cementerio de la Recoleta, además de brindar información orientada a turistas.
También estará habilitada la comercialización de alimentos y bebidas, aunque bajo un formato estrictamente take away.
El proyecto no prevé transformar la bóveda en un café tradicional: no estarán permitidas mesas ni sillas ni el consumo de productos dentro del espacio. El objetivo es que funcione como un punto de venta al paso para quienes recorren el cementerio.
La restricción también está relacionada con las características patrimoniales del inmueble. El espacio se encuentra dentro de la Zona 4 del Área de Protección Histórica APH 14 “Ámbito Recoleta”, por lo que su explotación comercial estará condicionada por las normas de protección edilicia y ambiental vigentes.
Esto implica que el operador deberá adaptar el negocio a la estructura existente y no podrá realizar intervenciones que alteren sus características protegidas.
El otro negocio: abrir el Cementerio de Recoleta de noche
La pata más novedosa de la concesión estará fuera de la bóveda.
El adjudicatario deberá desarrollar un servicio de visitas guiadas nocturnas, ampliando la explotación turística del cementerio más allá de su horario convencional.
Según las condiciones previstas, los recorridos podrán realizarse de jueves a domingo entre las 19 y las 23 horas, con grupos de hasta 40 personas y mediante guías profesionales habilitados.

Para el operador, los tours constituirán una línea de negocio independiente del gift shop y la gastronomía. Para la Ciudad, en tanto, representarán un ingreso adicional: deberá percibir como mínimo el 20% de la facturación bruta que genere la actividad.
El formato apunta además a un segmento que ya cuenta con demanda en Buenos Aires: actualmente existen operadores que comercializan recorridos específicos por el Cementerio de Recoleta y experiencias vinculadas con su historia, arquitectura y personajes históricos. Plataformas internacionales como GetYourGuide y Viator ofrecen tours pagos por el predio, incluso con productos especializados alrededor de sus historias y monumentos.
Un activo turístico convertido en unidad de negocio
Más allá de la particularidad de instalar una actividad comercial dentro de una bóveda, la licitación refleja una tendencia más amplia: incorporar servicios y experiencias comerciales dentro de activos patrimoniales con fuerte flujo turístico.
El Cementerio de la Recoleta forma parte de la oferta turística oficial de Buenos Aires y cuenta con más de 90 bóvedas declaradas Monumento Histórico Nacional.

La concesión busca capturar parte de ese movimiento mediante tres consumos diferentes: merchandising, gastronomía y experiencias.
Para el futuro operador, el desafío será particular. Tendrá que generar suficiente volumen comercial para cubrir un canon que arranca en $19,2 millones anuales, sin contar actualizaciones, costos operativos ni la participación que deberá entregar a la Ciudad por los tours.
Al mismo tiempo, contará con una ventaja difícil de replicar en otro negocio: operar dentro de uno de los sitios turísticos más reconocibles de Buenos Aires.
Si la licitación avanza según lo previsto, a partir de la adjudicación una bóveda que hasta ahora permanecía sin uso pasará a convertirse en un pequeño punto comercial y en la base de operaciones para una nueva experiencia turística nocturna en pleno corazón de Recoleta.











