Del Turismo del Ir al Turismo del Ser y el Turista Digitalizado

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram

El Turismo es un fenómeno social en constante transformación que se expresa mediante conductas y tendencias que evolucionan en función a las preferencias y gustos de los viajeros (consumidores), quienes son definidos por su lugar de origen, por su grupo etario, y por sus afinidades sociales y culturales. Así definimos tendencias y segmentos que interpretan el comportamiento de los turistas y en base a ello, los operadores, las agencias de viaje, los prestadores de servicios, y los destinos turísticos diseñan propuestas que cautivan y satisfacen, en mayor o menor medida, las expectativas y demandas de estos consumidores. Y en este juego de evolución de la demanda y de la oferta turística, se crean o se imponen destinos, productos, experiencias y negocios turísticos.

El turismo siempre ha evolucionado, sin embargo, el gran cambio de esta época y que define al Nuevo Turismo es la transformación del “Turismo del Ir” al Turismo del Ser con una gran incidencia del proceso global de la Digitalización. La pandemia del Coronavirus no ha hecho más que acelerar estos procesos que ya se venían expresando como tendencias desde hace varios años.

El Turismo del Ser

El turismo del ser es una evolución del turismo tradicional, al que denominamos el turismo del ir. En este último, el viajero se considera el centro de la experiencia turística esperando que toda la cadena turística lo guíe y lo atienda porque claramente, él ha pagado por ello. El turismo, en su formato tradicional, ha contribuido y mucho a la construcción del interés y la demanda de los viajeros, actualmente sería inconcebible pensar la industria sin los paquetes turísticos multidestino, sin las cadenas hoteleras multinacionales y sin los multitudes de personas visitando atractivos turísticos como la Torre Eiffel o el icónico Macchu Picchu. El turismo del ir nos ha traído hasta aquí y, quienes queremos y vivimos de esta industria debemos estar agradecido por ello.

Pero el mundo ha cambiado, la irrupción de las nuevas generaciones (millennials y generación Z) y de la digitalización han generado nuevas necesidades, expectativas y comportamientos por parte de los consumidores en general y de los turistas en particular, lo que ha desembocado en lo que hemos definido como “Turismo del Ser”, en el que como contrapartida al turismo tradicional, el viajero buscar sentirse parte del destino que visita, realizar actividades que hacen los locales y en general proyecta una estadía más larga, que no solo incluye los atractivos tradicionales, ni las áreas mejor calificadas turísticamente. En este tipo de turismo, el viajero pone en el centro de la experiencia a los residentes, se involucra con ellos y procura minimizar el impacto de su visita en el entorno urbano, cultural y natural. 

En una interesante publicación del diario turístico francés Via Tourism Review encontramos una aproximación a lo que nosotros definimos como “Turismo del Ser”

Del Turismo del Ir al Turismo del Ser y el Turista Digitalizado 1

“En un momento en que las experiencias se han convertido en la palabra clave del marketing turístico, los profesionales subrayan la necesidad de responder a las demandas de los turistas con una oferta basada en un compromiso total y sincero, que supere las fronteras entre «negocio» y «placer» (Blondeau, 2015). Al contrario, los turistas se convierten en actores de la creación de los productos turísticos, fenómeno del que da cuenta la expresión «prosumption» – contracción de production y consumption – de A. Toffler (1980) (citado en Gombault, 2011). Con la ayuda del desarrollo de las nuevas tecnologías, las prácticas turísticas consisten a partir de ahora, y con frecuencia, en formas de auto-organización que se apoyan en las redes sociales, las redes de transporte y las redes de alojamiento según modalidades que se escapan al control de los profesionales del turismo, por una parte, y a la reglamentación política, por otra. En opinión de B. Schéou (2013), si existe el «fin del turismo», dicho crepúsculo podría definirse como la puesta en cuestión de las dimensiones mercantiles del turismo a través de estas nuevas prácticas”

La nueva digitalización. El turista digitalizado.

La digitalización como fenómeno global ya ha generado varios procesos de disrupción en el la industria del turismo y aunque podríamos empezar desde antes, empezaremos con Booking que por mediados de los 90s irrumpió como la primer plataforma tecnológica de escala global que acercó la oferta hotelera de cualquier destino de manera directa a cada viajero, situado en cualquier ubicación del mundo. Podemos seguir con Tripadvisor que con su sistema de recomendaciones y reviews se transformó en la plataforma de consulta sobre las ofertas turísticas de casi cualquier destino en el mundo. AirBnB que le permitió a un propietario de segunda residencia o incluso a aquel que le sobraba una habitación o un “sofá” sumar oferta de alojamiento en los destinos turísticos de todo el planeta, y así podríamos seguir con Uber, Despegar, y otras múltiples plataformas que participan en distintas etapas de la cadena de la industria y de la experiencia turística. ¿Pero qué hay de nuevo en la digitalización del turismo? “El Turista Digitalizado”

Del Turismo del Ir al Turismo del Ser y el Turista Digitalizado 2

El turista digitalizado, básicamente es aquel que lleva su trabajo o su negocio en su mochila, el que solo necesita de una buena conexión de internet para desarrollar su actividad laboral, brindar sus servicios o gestionar su emprendimiento, y en esa libertad que le brinda su forma de generar ingresos personales de manera deslocalizada, decide realizarlo temporal o permanente desde lugares que le permitan internalizar experiencias de contacto con la naturaleza, con el aprendizaje cultural, con actividades recreativas o simplemente que satisfagan su expectativa de bienestar y calidad de vida.

El impacto de la pandemia y el nuevo turismo

Mientras escribimos este artículo, el turismo a nivel mundial, regional y local aún se encuentra herido por los efectos de la pandemia del coronavirus y aún no existe un panorama claro de cuando empezara el proceso de recuperación de la industria y los destinos turísticos; los más optimistas proyectan que hacia fines del 2020, los más prudentes mencionan algún momento del 2021 dependiendo del avance en el desarrollo, producción y distribución de vacunas y del riesgo de posibles rebrotes del virus.

En lo que todos coinciden, es en que el turismo post pandemia traerá un Nuevo Turismo, y con distintos enfoques todos refieren a lo que nosotros aquí definimos como “Turismo del Ser” y “Turista Digitalizado” Este turismo de experiencias estará muy influenciado por los conceptos de bienestar y de calidad de vida. Las personas querrán poder disfrutar del entorno que los rodea de manera más habitual o incluso de manera permanente, y la conectividad y la posibilidad de acceder a oportunidades del trabajo deslocalizado o remoto favorecerán el fenómeno del turismo permanente. 

Lo que ya está sucediendo…

“Da un respiro a tu trabajo de la rutina y únete a nómades digitales, creadores y emprendedores en Selina CoWork. Completo con WiFi de alta velocidad y un diseño que inspira, refresca tus ideas y aprovecha un nuevo nivel de productividad mientras viajas”  Dice el slogan de Selina una cadena internacional de hospedajes y hosterías con fuerte foco en los nómades digitales.

Según Condé Nast Traveler, hace menos de un mes Barbados, la hermosa isla-estado del Caribe lanzó una campaña para atraer teletrabajadores de todo el mundo ofreciéndoles una visa de 12 meses de duración.

Desde hace años países como Australia disponen de Visas de trabajo y vacaciones (Working Holidays Visa) para jóvenes profesionales de todo el mudo mediante las que pueden viajar y trabajar desde uno a dos años en estos países.

En Argentina organizaciones como la Asociación de Amigos de la Patagonia, promueven la conciencia ambiental turística con iniciativas como “Hacemos Bosque”

En Villa La Angostura un grupo de profesionales estableció un coworking llamado AiEspacio Coworking Space que promueve una iniciativa denominada Workation cuyo propósito es atraer viajeros digitales y trabajadores remotos para diversificar la propuesta turística del destino.

Patagonian, la principal empresa de desarrollo de software de la Patagonia ha lanzado una campaña denominada Patagonian Living cuyo propósito es atraer recursos humanos calificados mediante su radicación en ciudades patagónicas, entre ellos destinos turísticos de la cordillera.

La Organización Mundial de Turismo (UNWTO) ya ha tomado apuntes sobre el Nuevo Turismo y sus impactos positivos y expresa que:

“La digitalización tiene un impacto ambiental positivo y aún puede tener uno mayor, con innovaciones en la fabricación de productos y activos inteligentes y con un uso más eficiente de recursos que contribuyen a una impacto (footprint) industrial más sostenible.

Algunas mejoras importantes en el turismo en su conjunto son el desarrollo de viajes inteligentes, destinos inteligentes y una nueva ola de perfiles de trabajo”

Para nosotros la clave del Nuevo Turismo es que 

ESTAMOS MÁS CONECTADOS,

SOMOS MÁS ACTIVOS Y COMPROMETIDOS,

DISFRUTAMOS Y CUIDAMOS MÁS DE LA NATURALEZA.

Y consideramos que esta nueva forma de concebir el Turismo, se desplegará de una manera más amplia y contundente luego del Coronavirus.

Andrés Abate

Andrés Abate

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Es clave

Hay mucho más en Opiniones

LOS MEJORES CONTENIDOS DIRECTO A TU EMAIL

Suscríbete gratis a nuestros mejores contenidos sobre noticias, entrevistas, opiniones y más.