La Unesco alerta por un megaproyecto petrolero cerca de un santuario de ballenas en la Patagonia argentina

El organismo internacional reclamó que Argentina frene los trabajos vinculados con la terminal petrolera de Punta Colorada hasta presentar una evaluación ambiental completa. La decisión suma incertidumbre regulatoria a una de las principales apuestas para ampliar las exportaciones de petróleo del país.

El proyecto Vaca Muerta Sur, una de las obras estratégicas para aumentar la capacidad exportadora de petróleo argentino, enfrenta un nuevo frente de conflicto. El Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco solicitó al Estado argentino que suspenda las construcciones vinculadas con la terminal marítima prevista en Punta Colorada, sobre el Golfo San Matías, hasta que se presente información suficiente sobre su posible impacto ambiental.

El planteo fue realizado durante la 48.ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en Busan, Corea del Sur, entre el 19 y el 29 de julio de 2026. El organismo expresó preocupación por los potenciales efectos del proyecto sobre la Península Valdés, declarada Patrimonio Mundial y reconocida internacionalmente por su importancia para la conservación de mamíferos marinos.

La recomendación apunta específicamente a la terminal de exportación que formará parte del Oleoducto Vaca Muerta Sur, conocido como VMOS. La infraestructura busca conectar la producción de la Cuenca Neuquina con la costa de Río Negro mediante un ducto de aproximadamente 437 kilómetros, permitiendo despachar crudo a gran escala hacia los mercados internacionales.

Qué cuestionó la Unesco

Según la información difundida, la Unesco considera que todavía no está demostrado que la evaluación de impacto ambiental contemple adecuadamente todos los riesgos del proyecto.

Entre las principales inquietudes aparecen los posibles derrames de petróleo, la contaminación acústica submarina, el aumento del tráfico marítimo y las colisiones de embarcaciones con cetáceos. También se cuestionó la falta de un proceso participativo suficiente y la fragmentación de las responsabilidades entre las autoridades de Río Negro y Chubut.

El Comité reclamó que Argentina entregue la documentación pendiente antes del 1 de febrero de 2027 y pidió que no avancen las obras hasta que el Centro del Patrimonio Mundial pueda revisar la evaluación solicitada.

La Península Valdés posee un valor ambiental especialmente sensible: alberga poblaciones reproductivas de ballena franca austral, elefantes marinos y lobos marinos, además de una población de orcas reconocida por sus particulares técnicas de caza.

Un llamado de atención para el negocio energético

Aunque el pedido de la Unesco no equivale automáticamente a una orden judicial, representa un factor de presión internacional que podría afectar el cronograma, la reputación y la estructura financiera del proyecto.

Para los inversores, el episodio expone un riesgo creciente en las grandes obras energéticas: la necesidad de incorporar desde las primeras etapas evaluaciones ambientales compatibles con estándares internacionales, mecanismos de participación pública y protocolos de contingencia suficientemente detallados.

Una eventual demora en la terminal también podría condicionar el objetivo de ampliar las exportaciones de petróleo de Vaca Muerta. El oleoducto es considerado una pieza central para superar las limitaciones actuales de transporte y permitir que la producción de la formación neuquina acceda directamente al mercado marítimo.

El conflicto podría traducirse en mayores costes de mitigación ambiental, revisiones técnicas adicionales, renegociaciones contractuales y cambios en los plazos de entrada en operación.

El antecedente legislativo

La controversia también se relaciona con el cambio de la normativa ambiental de Río Negro realizado en 2022. Hasta entonces, la legislación provincial restringía la instalación de infraestructura para el transporte y procesamiento de hidrocarburos dentro del Golfo San Matías.

La modificación abrió la puerta al desarrollo de la terminal petrolera, pero fue cuestionada por organizaciones ambientales y sectores de la comunidad local, que denunciaron que el cambio redujo el nivel de protección existente.

En octubre de 2025, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza también había reclamado restablecer las protecciones ambientales del golfo y suspender los proyectos capaces de comprometer su biodiversidad.

Qué puede pasar ahora

El escenario abre tres posibles caminos. El Gobierno argentino y las empresas involucradas podrían ampliar los estudios y presentar nuevas medidas de mitigación; podrían avanzar con las obras mientras se mantiene la discusión internacional; o el proyecto podría enfrentar medidas judiciales y administrativas que terminen demorando su ejecución.

La evolución dependerá de la respuesta oficial argentina, de la posición de las provincias involucradas y de la capacidad del consorcio desarrollador para demostrar que la terminal no afectará el valor ambiental de la Península Valdés.

Más allá del resultado inmediato, la intervención de la Unesco introduce una señal relevante para el sector: la expansión de Vaca Muerta ya no depende únicamente de la disponibilidad de capital, infraestructura y mercados. También estará condicionada por la calidad de las evaluaciones ambientales, la coordinación regulatoria y la aceptación social de los proyectos.

Para una industria que aspira a convertirse en uno de los principales motores de generación de divisas de Argentina, resolver esa ecuación será tan importante como aumentar la producción.

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