Por Mg. Eduardo A. Díaz
Profesor de Economía y Turismo. Miembro del Área de Integración Regional del Consejo Consultivo para el Desarrollo Regional.
Un patrimonio único que espera ser conectado
El Gran La Plata posee una riqueza cultural, natural e histórica excepcional. Desde la traza urbana y el trazado fundacional platense, pasando por la calidez de sus espacios verdes y su gastronomía, hasta la serenidad ribereña de Ensenada, Magdalena, Brandsen y las reservas de Punta Indio, la región reúne piezas de valor incalculable. Sin embargo, cuando la oferta turística funciona de manera aislada, pierde su verdadero impacto. Es complejo para un municipio, por sí solo, consolidar un corredor atrayente y sostenible para el viajero de hoy.
Para transformar esta fragmentación en una experiencia atractiva para el visitante y en un motor de empleo para la comunidad, es indispensable pensar en clave regional. Y para lograrlo, no alcanza con diseñar proyectos “desde un escritorio”: necesitamos mirar el territorio con otros ojos. La clave reside en aplicar el método observacional, desplazando la atención de lo que imaginamos que el turista hace hacia la observación directa de su comportamiento real.
Del “turista ideal” al visitante real: El Método Observacional
A menudo, las propuestas turísticas se diseñan asumiendo un visitante ideal: alguien que conoce la historia del lugar, se desplaza sin inconvenientes, dispone de horarios fijos y cuenta con presupuesto y conectividad ilimitados. La realidad suele ser muy distinta. El visitante común busca disfrutar de una salida amena, pero suele enfrentarse a incertidumbres como no saber dónde estacionar, dónde conseguir información clara o cómo trasladarse entre un hito y otro.
Para superar las encuestas tradicionales —que suelen medir solo opiniones generales—, la investigación de campo basada en el método observacional nos propone ponernos en el lugar del caminante y analizar cuatro aspectos fundamentales:
1. Identificar las soluciones improvisadas (“lo atado con alambre”)
Cuando la infraestructura o la información de un circuito fallan, los visitantes crean sus propias soluciones. Observar estas respuestas espontáneas muestra con precisión quirúrgica las falencias del servicio.
- Ejemplo regional: Al visitar la histórica Calle Nueva York en Berisso, un turista principiante puede encontrarse atraído por el valor patrimonial del lugar, pero desconcertado sobre el recorrido peatonal seguro o si hay puntos de gastronomía local abiertos. Si vemos a los visitantes tomando capturas de pantalla de mapas antiguos en sus teléfonos por dificultad con la conectividad o improvisando caminos para acercarse al puerto, estamos ante una “solución improvisada” que nos señala exactamente qué servicio debemos solucionar.
2. Diseñar para el principiante (Legibilidad territorial)
El turista que llega por primera vez a un destino es nuestro mejor parámetro de evaluación. Un espacio no debe requerir explicaciones complejas para ser disfrutado.
- Ejemplo regional: El Patio Nazarí en la Casa Arana de La Plata es una joya de la arquitectura y el paisajismo de inspiración hispano-árabe. Sin embargo, si un visitante amateur llega al lugar y no encuentra una señalética clara que le explique de manera sencilla la historia del espacio o cómo vincular esa visita con otros atractivos cercanos del casco urbano, la experiencia pierde fluidez. La propuesta debe ser accesible y legible a primera vista, garantizando autonomía para cualquier persona.
3. Cuestionar los supuestos de estabilidad
Las propuestas turísticas deben adaptarse a las rutinas reales del público. Esto implica flexibilidad en horarios, alternativas gastronómicas accesibles para distintos presupuestos e itinerarios que no exijan una planificación rígida previa.
4. La observación directa como punto de partida innegociable
Antes de realizar cualquier inversión o intervención en el espacio público, la medición del movimiento de las personas y de los flujos peatonales debe ser la condición de arranque del proyecto. Observar cómo la gente habita y camina hoy un lugar es lo que garantiza que la inversión responda a necesidades verdaderas.
Un marco institucional para la integración: El Instituto de Gobernanza y Desarrollo Regional Sostenible
La aplicación sostenida de la observación de campo no puede quedar como una acción aislada. Requiere de una estructura que la coordine y transforme los datos recolectados en políticas públicas y productos turísticos concretos.
Por esta razón, desde el Consejo Consultivo para el Desarrollo Regional impulsamos la consolidación del Instituto de Gobernanza y Desarrollo Regional Sostenible del Gran La Plata. Este organismo, de carácter técnico y participativo, busca articular a los municipios, la Universidad Nacional de La Plata, el sector privado y las entidades de la sociedad civil.
Bajo la órbita de un instituto de gobernanza regional, herramientas como el método observacional cobran su mayor sentido:
- Integración de circuitos: Permite conectar joyas urbanas como el Patio Nazarí en La Plata con la riqueza histórico-inmigratoria de la Calle Nueva York en Berisso, articulándolos en un corredor fluido, con transporte adaptado, señalética unificada y propuestas gastronómicas integradas.
- Planificación sostenible: Asegura que los proyectos turísticos respeten el entorno ambiental, cuiden el patrimonio histórico y garanticen la calidad de vida de los vecinos de cada localidad.
- Atracción de inversiones: Presentar la Región Capital como un destino integrado y respaldado por estudios de comportamiento real facilita la captación de financiamiento y dinamiza las economías locales.
La identidad compartida como motor de futuro
La identidad de la Región Capital es su mayor activo. Reconocerla, observarla con rigor científico y proyectarla coordinadamente es la vía para construir una oferta turística competitiva y generadora de empleo genuino.
Al combinar la planificación estratégica a través del Instituto de Gobernanza y Desarrollo Regional Sostenible con la sensibilidad práctica del método observacional, lograremos transformar cada rincón de nuestra región en una experiencia inolvidable, cercana y accesible para todos.








