El Airbus A330 fue desviado hacia Natal después de que el comandante reportara una falla técnica. Cientos de pasajeros denunciaron falta de información, problemas con el alojamiento y más de 12 horas de espera para continuar el viaje.
Un vuelo de Plus Ultra que había partido desde Buenos Aires con destino a Madrid debió realizar un aterrizaje de emergencia en Natal, Brasil, durante la tarde del domingo 23 de agosto. El incidente dejó a cientos de pasajeros varados durante varias horas y expuso dificultades en la asistencia en tierra cuando una aerolínea debe operar fuera de su red habitual.
El vuelo PU502 había despegado del Aeropuerto Internacional de Ezeiza alrededor de las 13:30 a bordo de un Airbus A330-200. Varias horas después, el comandante informó a los pasajeros que, debido a una “falla técnica”, la aeronave debía interrumpir el viaje y aterrizar en el aeropuerto brasileño.
Zurich Airport Brasil, concesionaria de la terminal de Natal, confirmó a medios locales que el comandante declaró una emergencia durante el vuelo. El avión aterrizó sin que se reportaran heridos.
La naturaleza precisa del desperfecto no había sido informada oficialmente por Plus Ultra al cierre de esta nota. Entre los pasajeros circuló la versión de una posible falla en uno de los motores, pero ese punto no fue confirmado públicamente por la compañía.
Pasajeros sin alojamiento y con poca información
Después del aterrizaje comenzó una segunda complicación. Los viajeros denunciaron que Plus Ultra no contaba con una estructura operativa propia en Natal y que durante varias horas no tuvieron un interlocutor claro que les explicara cómo continuarían hasta Madrid.
La cantidad exacta de personas afectadas difiere según las fuentes: algunos pasajeros estimaron que viajaban entre 350 y 400 personas, mientras que otros reportes hablan de más de 300. Había ciudadanos argentinos y españoles, además de niños y adultos mayores.
Parte del grupo fue trasladada en colectivos hacia un hotel ubicado aproximadamente a una hora del aeropuerto. Sin embargo, al llegar descubrieron que el establecimiento no tenía habitaciones suficientes. Según los testimonios recogidos por medios argentinos, numerosos pasajeros permanecieron durante la madrugada en el estacionamiento y posteriormente pidieron regresar a la terminal.
Los viajeros también reclamaron por la falta de agua, comida e información oficial. Durante la mañana del lunes recibieron una asistencia de 50 reales por persona, mientras aguardaban novedades sobre el vuelo de reemplazo.
Plus Ultra respondió a algunos reclamos en redes sociales asegurando que el vuelo había sido redirigido “por razones de seguridad” y que trabajaba para reanudar el itinerario lo antes posible.
Un vuelo especial para completar el viaje
Zurich Airport Brasil informó que la aerolínea gestionó un vuelo extraordinario para transportar a los pasajeros desde Natal hasta Madrid. La salida estaba prevista para las 19:30 del lunes 24 de agosto, aunque los viajeros mantenían cautela después de varias horas de versiones cambiantes.
El episodio afecta una ruta relativamente nueva dentro del mercado argentino. Plus Ultra opera actualmente cinco frecuencias semanales entre Buenos Aires y Madrid, con salidas desde Ezeiza los martes, miércoles, jueves, sábados y domingos.
El corredor Buenos Aires-Madrid es uno de los mercados internacionales más competitivos de Argentina. La incorporación de Plus Ultra amplió la oferta frente a compañías como Iberia, Air Europa y Aerolíneas Argentinas, especialmente entre pasajeros que priorizan tarifas más económicas.
Qué derechos tienen los pasajeros afectados
Al tratarse de un vuelo hacia la Unión Europea operado por una aerolínea española, los pasajeros están alcanzados por la normativa europea de protección al viajero aéreo.
Esta regulación establece que, ante una demora prolongada, la compañía debe brindar asistencia proporcional al tiempo de espera, incluyendo alimentación, comunicaciones y alojamiento cuando sea necesario. También debe ofrecer una alternativa para llegar al destino final.
Si los pasajeros arriban a Madrid con más de cuatro horas de demora, la compensación podría alcanzar los 600 euros por persona, salvo que la compañía demuestre que el incidente fue causado por circunstancias extraordinarias que no podían evitarse.
La Comisión Europea aclara que la mayoría de los problemas técnicos vinculados al mantenimiento o funcionamiento habitual de una aeronave no se consideran automáticamente circunstancias extraordinarias. La eventual compensación dependerá, por lo tanto, del diagnóstico técnico, la duración final de la demora y la respuesta ofrecida por la aerolínea.
Más allá de la causa mecánica, el caso vuelve a poner el foco sobre un aspecto crítico de la aviación de largo alcance: la capacidad de las compañías para asistir rápidamente a cientos de viajeros cuando un avión debe aterrizar en un aeropuerto donde no cuentan con personal, acuerdos hoteleros ni una operación regular.











