Varenna, uno de los destinos más visitados del lago de Como, prohibió circular por sus calles con el torso desnudo o en traje de baño. La medida forma parte de un paquete de normas para ordenar el turismo y reducir su impacto sobre los residentes.
Caminar en traje de baño o con el torso desnudo puede salir caro en uno de los pueblos más fotografiados del norte de Italia. Varenna, una pequeña localidad ubicada sobre la costa oriental del lago de Como, estableció multas de entre 50 y 200 euros para quienes circulen de esa manera fuera de los espacios habilitados.
La nueva disposición fue aprobada por el Concejo Municipal el 26 de junio de 2026, mediante una modificación del Reglamento de Policía Urbana. El artículo incorporado, denominado “Decoro en la vestimenta”, prohíbe permanecer o desplazarse con el torso descubierto o únicamente en traje de baño en todo el territorio municipal.
La prohibición no alcanza a las playas, los muelles ni los embarcaderos destinados a las excursiones por el lago. En esos sectores, la ropa de baño continúa estando permitida. Sin embargo, quienes salgan de allí para ingresar a comercios y restaurantes o caminar por las calles del centro deberán cubrirse.
Aunque la medida trascendió como una advertencia dirigida a los visitantes, la redacción de la norma se aplica a cualquier persona que circule por el municipio. El objetivo declarado por las autoridades es proteger el decoro de los espacios públicos y mejorar la convivencia entre turistas y habitantes.
Un pueblo de 650 habitantes desbordado por el turismo
Varenna tiene alrededor de 650 residentes permanentes, pero durante la temporada alta recibe diariamente a miles de visitantes atraídos por sus casas de colores, sus calles estrechas y sus vistas al lago de Como. El fuerte contraste entre la población local y el volumen de turistas ha generado dificultades de movilidad, congestión en los espacios públicos y problemas para la vida cotidiana de los habitantes.
La localidad es además una de las paradas más accesibles desde Milán: cuenta con conexión ferroviaria y forma parte de la ruta de ferries que enlaza algunos de los principales destinos del lago, como Bellagio y Menaggio. Esa ubicación la convirtió en una visita frecuente para quienes recorren la región durante el día.
El alcalde Mauro Manzoni defendió las nuevas restricciones al señalar que el municipio está orgulloso de atraer visitantes de todo el mundo, pero que esa popularidad no debe perjudicar el bienestar de quienes viven allí durante todo el año.
También habrá límites para los grupos turísticos
La regulación sobre la vestimenta no es la única medida adoptada por Varenna. El municipio también estableció que los grupos de visitas guiadas no podrán superar las 25 personas y prohibió que los guías utilicen altavoces o megáfonos durante sus recorridos.
Las autoridades buscan evitar que los contingentes bloqueen las estrechas calles del centro histórico y reducir la contaminación sonora. Las limitaciones forman parte de una estrategia más amplia para controlar el crecimiento del turismo masivo sin cerrar el destino a los visitantes.
Varenna se suma así a otras localidades italianas que en los últimos años endurecieron sus normas de convivencia. Sorrento, en la costa de Campania, ya sanciona a quienes caminan con el torso desnudo o en traje de baño fuera de las playas, mientras que otros destinos turísticos han establecido controles sobre los grupos numerosos, el consumo de alcohol y las concentraciones para tomar fotografías.
El mensaje para quienes planeen visitar el lago de Como durante el verano es simple: el traje de baño puede usarse junto al agua, pero para recorrer las calles de Varenna será necesario ponerse una remera o alguna prenda que cubra el cuerpo.











