El turismo en esta crisis (oportunidad)

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Sabíamos que algunos destinos que otrora eran ejemplos de cultura y civismo se venían desbordando hacia límites ya insostenibles, con la contracara de ciudadanos molestos y urbes y patrimonios de la humanidad avasallados y maltratados. Ahora, motivado por la pandemia, se dio el respiro fulminante que no lograba la sustentabilidad progresiva que se venía pregonando incansablemente pero que no resultaba todavía ser una eficaz herramienta de ordenamiento y mejora en la calidad de vida global de la mayoría de las comunidades anfitrionas. El turismo era negocio de muchos, pero no de todos.

Esos que quedaban fuera se quejaban de la exclusión y reclamaban controles y regulaciones, que eran empujadas hasta el límite por los volúmenes crecientes y las costumbres mayoritariamente arraigadas en un tipo de turismo que podemos denominar tradicional. Y sabemos que ese turismo era a su vez el causante de la turbiedad de las aguas de los canales venecianos, de la desaparición de animales en cercanía de centros poblados, de la proliferación de la basura y de una parte del cambio climático.

Ideas de posible aplicación inmediata (y gratis)

  • Recomposición prioritaria del compre local por parte de las empresas
  • Concientización definitiva de la necesidad de reducir la generación de residuos y clasificar para su posterior reciclado
  • Cuidado amoroso de los espacios naturales rebosantes de vida
  • Amabilidad y máxima comprensión entre turista y anfitrión 
  • Accionar responsable en cada localidad sabiendo del impacto que genera nuestra actividad 

Claro está, y por suerte, que también el turismo es fuente generadora de infinidad de puestos de trabajo y de riqueza en comunidades de todo el mundo y gracias a eso podemos imaginar que cuando la pandemia pase podrá ser uno de los de los sectores que permitirán una pronta recuperación económica a escala global.

Pero, ¿qué haremos cuando otra vez tengamos que abrir las puertas nuevamente a los millones que querrán sacarse las ganas de pasear, visitar parientes, irse de lugares donde hoy quizá sufren, en busca de distracción, culturas, paisajes y otros aires? ¿Simplemente prenderemos de nuevo los motores de los aviones y los barcos, abriremos las puertas de los hoteles y restaurantes, llenaremos los buses y ofreceremos lo mismo que antes? Espero que no.

Espero que esta lección que estamos transitando nos permita ver definitivamente que nuestro planeta necesita respirar, necesita que lo dejemos de maltratar, para que pueda su vez seguir sosteniéndonos, desarrollándonos y alimentándonos. Y para ello, desde nuestra actividad turística, se necesita gestión. 

Los jóvenes ahora pueden (y deben) hacerse escuchar

Aquellos que estudian turismo y se imaginan trabajando en la actividad o emprendiendo proyectos, pueden desarrollar libremente ideas innovadoras y aprovechar este momento para crear tendencias antes de que todo vuelva a tomar impulso 

Es sólo a través de gestionar el turismo de manera consciente, que el empresario, el empleado, el ciudadano y el estado, deberán considerar a esta hermosa actividad como una genuina fuente de bienestar. Para todos. Para quienes invierten, para quienes dan el servicio, para quienes enseñan y aprenden. Para el privado y para el estado.

Esa gestión consciente se puede denominar técnicamente como turismo sustentable, que es la forma que venimos promoviendo a los gritos, para no necesitar llegar a extremos luego imposibles de recuperar.

Crisis. Oportunidad. Seguimos gritando. Acá estamos dispuestos a ofrecer nuestros conocimientos y experiencias, junto con otros profesionales, para contribuir a que nuestra amada actividad pueda ponerse de pie otra vez y mirar de frente y con esperanza a los jóvenes y niños que tenemos hoy entre nosotros, en nuestras casas, esperando que concluya la pandemia.

4 respuestas

  1. hola ! gracias por el artículo. Me interesa porque estoy vinculado con empresas de Turismo Comunitario y Rural, y todo lo que surja como novedad en esta situación tan especial, nos servirá como un gran aporte. Muchas gracias!

  2. Me vino a la mente la frase de que el turismo debe mejorar la calidad de vida y pienso que calidad de vida puede tener un conglomerado de gente en un destino o un atractivo, superando la capacidad de carga y generando un desgante excesivo incluso en lugares irrecuperables. Creo que haciendo un turismo consciente debe generarse desde el turista respetando el destino, su comunidad y ambiente, desde los anfitriones teniendo conciencia del cuidado que debe tener el espacio donde vive, luego vendrán las acciones del estado. En principio creo que como anfitriones primero,porque cuidando nuestro entorno podremos cuidar cada lugar donde vayamos, siendo conscientes del impacto que generamos con nuestras acciones. ¿Que turistas queremos ser? ¿Que queremos encontrar cuando vamos a un destino? Y por otro lado ¿Que haremos como gestionadores de turismo? ¿ La sustentabilidad que hemos aplicado, fue realmente autentica o solo un Slogan?

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