Las camionetas quedaron cubiertas por la nieve en el camino al Balcón del Pissis. Más de 160 personas fueron evacuadas y otras 36 permanecían localizadas mientras continuaba un operativo contrarreloj. Dos turistas fueron hospitalizados con signos de hipotermia.
Un fuerte temporal de nieve sorprendió durante la tarde del martes 28 de julio a varios grupos de turistas que recorrían la zona del Balcón del Pissis, uno de los principales atractivos naturales de la alta montaña de Catamarca.
La intensidad de la nevada cubrió rápidamente el camino y dejó atrapadas a decenas de camionetas utilizadas por los prestadores turísticos. Algunas quedaron prácticamente tapadas por la acumulación de nieve, mientras el viento blanco reducía la visibilidad y hacía imposible continuar el recorrido o regresar hacia Fiambalá.
De acuerdo con la información difundida por Clarín durante la tarde del miércoles, el operativo involucraba a alrededor de 200 turistas. Unas 131 personas habían conseguido llegar al campamento base, otras 32 se encontraban en la zona conocida como Tres Quebradas y 36 permanecían localizadas a la espera de ser evacuadas.
Las cifras fueron cambiando a medida que avanzaba el rescate. Durante las primeras horas, el Gobierno de Catamarca había informado que 120 personas ya habían sido puestas a salvo. Posteriormente, los equipos encontraron y contabilizaron nuevos grupos distribuidos a lo largo del camino de montaña.

Un operativo inédito en condiciones extremas
La emergencia obligó a desplegar un amplio operativo integrado por Defensa Civil, Policía, Bomberos Voluntarios, personal sanitario, Vialidad Provincial, rescatistas y trabajadores de empresas mineras de la zona.
Las tareas se concentraron en abrir paso entre la nieve, localizar cada vehículo y organizar el descenso de los turistas hacia sectores más seguros. La evacuación debió realizarse por etapas debido a la acumulación de nieve, el hielo, las bajas temperaturas y la escasa visibilidad.
Una parte de las personas rescatadas fue trasladada al campamento de una empresa minera, utilizado como base para brindar refugio, alimentos y asistencia sanitaria antes de continuar el descenso.
Dos turistas debieron ser hospitalizados con signos de hipotermia. Hasta la última actualización de la información no se habían registrado víctimas fatales.
Un paseo de altura que puede convertirse en una trampa
El Balcón del Pissis es un mirador natural ubicado a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar, dentro de la denominada Ruta de los Seismiles. Desde allí pueden observarse lagunas de distintos colores, salares, volcanes y poblaciones de flamencos.
El atractivo paisajístico, sin embargo, se encuentra en un entorno remoto y de alta montaña. Para llegar es necesario circular durante varias horas por caminos de ripio, huellas mineras y sectores donde no hay cobertura telefónica estable ni servicios cercanos.

La mayoría de las excursiones se realiza en camionetas 4×4 y con prestadores turísticos de Fiambalá y Tinogasta. Pero incluso ese tipo de vehículos puede quedar inmovilizado cuando la nieve cubre la huella, se acumula debajo del chasis o forma bloques alrededor de las ruedas.
En este caso, las imágenes difundidas durante el operativo mostraron camionetas parcialmente enterradas y pasajeros aguardando dentro de los vehículos mientras las máquinas intentaban despejar el camino.
El peligro del viento blanco
Uno de los mayores riesgos en este tipo de temporales es el viento blanco, un fenómeno que se produce cuando las fuertes ráfagas levantan la nieve acumulada y la mezclan con la que continúa cayendo.
La combinación elimina el contraste entre el cielo, el suelo y el horizonte. Quienes atraviesan ese fenómeno pueden perder completamente la referencia del camino, aunque se encuentren a pocos metros de otro vehículo.
Intentar avanzar en esas condiciones aumenta el riesgo de salirse de la huella, caer en una pendiente, chocar contra otro vehículo o quedar atrapado en un banco de nieve.
Por ese motivo, permanecer dentro de las camionetas, mantener unido al grupo y esperar la llegada de los rescatistas puede resultar más seguro que intentar regresar sin visibilidad.
Hipotermia, falta de oxígeno y aislamiento
La hipotermia aparece cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que puede producirlo. El riesgo aumenta con las temperaturas bajo cero, el viento fuerte, la ropa húmeda y la permanencia prolongada en vehículos sin calefacción.
Los primeros síntomas pueden incluir temblores intensos, torpeza, confusión, somnolencia y dificultad para hablar. En casos graves puede producirse pérdida de conciencia y un deterioro de las funciones vitales.
A ese peligro se suma la altura. Por encima de los 4.000 metros hay menos oxígeno disponible, por lo que algunas personas pueden sufrir dolor de cabeza, mareos, náuseas, agotamiento o dificultades respiratorias.
La combinación de frío, altura, aislamiento y falta de visibilidad convierte un inconveniente mecánico o una demora en una situación potencialmente crítica.

El debate por el ingreso de las excursiones
Después del rescate también surgieron preguntas sobre las condiciones en las que los grupos ingresaron al camino.
La zona había sido afectada por nevadas durante los días anteriores y existían advertencias sobre las condiciones meteorológicas y el estado de los accesos. Un funcionario provincial señaló que podrían analizarse responsabilidades en aquellos casos en los que se hubieran incumplido indicaciones oficiales, aunque aclaró que la prioridad inmediata era rescatar a todas las personas.
Por el momento, no existe información suficiente para afirmar que todos los prestadores hayan ingresado de manera irregular. Será necesario establecer qué advertencias estaban vigentes, si el camino se encontraba formalmente cerrado o restringido y qué autorización recibió cada contingente.
También deberá determinarse si el temporal se intensificó de forma imprevista cuando las excursiones ya estaban en marcha o si existían pronósticos que aconsejaban suspender la salida.
Una advertencia para el turismo de alta montaña
El operativo evitó una tragedia, pero expuso los riesgos de movilizar grupos numerosos por caminos remotos cuando las condiciones meteorológicas son inestables.
Una caravana de decenas de camionetas puede facilitar la asistencia entre los integrantes, aunque también puede bloquear el camino, dificultar las maniobras y retrasar el ingreso de máquinas, ambulancias y equipos de rescate.
El episodio también demuestra que disponer de vehículos 4×4 no garantiza la seguridad. En la alta montaña, la prevención depende de los pronósticos, los controles de acceso, la comunicación con los organismos de emergencia, el equipamiento disponible y la experiencia de los guías.
Mientras continuaban las tareas para evacuar a las últimas personas localizadas, la imagen de las camionetas cubiertas por la nieve dejó una advertencia clara: en la cordillera, un cambio repentino del tiempo puede transformar en pocos minutos una excursión turística en un operativo de supervivencia.
¡RESCATE EN LA CORDILLERA! 🏔️❄️ Gendarmes evacuaron a un grupo de turistas varados por intensas nevadas. #BalcóndePissis #Catamarca, +4.550 msnm. Lograron liberar los vehículos al despejar la ruta con maquinarias vial. Intervino Bomberos, policia y Defensa Civil. pic.twitter.com/T5kyylDeU2
— Gendarmería Nacional (@gendarmeria) July 29, 2026











