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Líneas Aéreas

Galápagos bajo el agua: Avianca refuerza la conectividad y activa un vuelo humanitario para asistir a los afectados

Avianca Galapagos ayuda

Las Islas Galápagos, uno de los destinos turísticos más emblemáticos de Ecuador y del mundo, atraviesan una emergencia como consecuencia de las intensas precipitaciones registradas entre el 30 y el 31 de octubre de 2026. Las lluvias provocaron inundaciones, desbordamientos de cauces, daños en viviendas y dificultades para la movilidad, especialmente en la isla Santa Cruz.

De acuerdo con los reportes de las autoridades ecuatorianas, alrededor de 2.000 personas resultaron afectadas, mientras que numerosas familias debieron abandonar sus hogares ante el avance del agua. El temporal también dejó víctimas fatales, daños en infraestructura y alteraciones en los servicios esenciales.

Frente a este escenario, la respuesta humanitaria comenzó a movilizar recursos desde Ecuador continental hacia el archipiélago. En ese operativo, el transporte aéreo adquirió un papel fundamental: no solo para permitir el traslado de alimentos, medicamentos y personal de asistencia, sino también para sostener la conectividad de un territorio que depende de sus conexiones con el continente.

Avianca destinó un avión al traslado de ayuda humanitaria

Como parte de las acciones de asistencia, Avianca realizó el martes 3 de noviembre un vuelo especial hacia Galápagos, utilizando un Airbus A320neo adaptado para transportar suministros humanitarios.

La aeronave, destinada exclusivamente a esta operación adicional a su programación comercial, trasladó alimentos no perecederos y materiales de construcción necesarios para atender las consecuencias de las inundaciones.

La compañía también incorporó una donación de alimentos provenientes de su servicio a bordo, destinados a su distribución entre las comunidades afectadas.

La iniciativa se desarrolló bajo el liderazgo del Ministerio de Infraestructura y Tecnología de Ecuador, en coordinación con la Cruz Roja Ecuatoriana y la Fundación Fernove, en el marco de las acciones desplegadas para responder a la emergencia.

La participación de Avianca se suma a los operativos impulsados por organismos públicos, las Fuerzas Armadas y otras compañías aéreas que también facilitaron el traslado de ayuda hacia las islas.

Mantener los vuelos, otra necesidad durante la emergencia

Más allá del operativo humanitario, uno de los desafíos que plantearon las inundaciones fue sostener las conexiones aéreas con Galápagos.

Durante las primeras horas de la emergencia, las condiciones meteorológicas obligaron a suspender temporalmente operaciones en el aeropuerto de Baltra. Posteriormente, la coordinación entre autoridades aeronáuticas, operadores aeroportuarios y compañías aéreas permitió recuperar y ampliar la capacidad operativa.

En ese contexto, Avianca informó que había realizado 18 vuelos comerciales desde el inicio de la emergencia hasta el 3 de noviembre, facilitando el traslado de pasajeros regulares y personal técnico de apoyo.

La aerolínea también colaboró con el transporte de suministros y personal mediante la capacidad de carga disponible en sus vuelos habituales.

Esta continuidad adquiere especial relevancia en un destino insular como Galápagos, donde las conexiones aéreas constituyen una infraestructura esencial para la movilidad de residentes, visitantes y trabajadores, además del abastecimiento y la respuesta ante situaciones extraordinarias.

Una emergencia que también afectó al turismo

Las consecuencias del temporal no se limitaron a las zonas residenciales. La emergencia también tuvo impacto sobre la actividad turística, uno de los principales motores económicos del archipiélago.

Las autoridades dispusieron restricciones temporales de acceso a diferentes sitios de visita, mientras que operadores turísticos, establecimientos hoteleros y agencias debieron revisar itinerarios, coordinar modificaciones y priorizar la seguridad de viajeros y trabajadores.

En un destino internacionalmente reconocido por su biodiversidad y por un modelo turístico estrechamente vinculado con la conservación, las inundaciones volvieron a poner de manifiesto la importancia de contar con protocolos de contingencia y una coordinación eficiente entre los sectores público y privado.

La situación también evidenció que la conectividad aérea cumple una función mucho más amplia que la estrictamente turística. Las mismas rutas que permiten la llegada de visitantes pueden convertirse, ante una emergencia, en canales indispensables para movilizar recursos y asistencia.

El transporte aéreo como parte de la respuesta humanitaria

Según la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador, hasta el 3 de noviembre habían llegado alrededor de 30 toneladas de asistencia humanitaria a Santa Cruz mediante diferentes operaciones de transporte.

Los cargamentos incluyeron alimentos, medicamentos, elementos de primera necesidad, equipos de limpieza y otros recursos destinados a las familias afectadas. También se movilizó personal sanitario para reforzar la atención en el territorio.

En este escenario, el aporte de compañías como Avianca demuestra la importancia de integrar las capacidades logísticas del sector aéreo a los mecanismos de respuesta frente a desastres naturales.

No se trata únicamente de disponer de aeronaves, sino de contar con infraestructura, personal, coordinación operativa y capacidad para adaptar los servicios de transporte a necesidades extraordinarias.

La emergencia en Galápagos recuerda que la conectividad aérea no es solamente una herramienta para desarrollar el turismo: también puede transformarse en un recurso fundamental para proteger y asistir a las comunidades que hacen posible cada destino.

Mientras continúan las tareas de recuperación, la prioridad sigue siendo garantizar que la ayuda llegue a las familias afectadas y que el archipiélago pueda restablecer progresivamente su actividad cotidiana.

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