Bután podría cobrar una tasa de US$200 diarios en miras de posicionarse como “destino exclusivo” con su reapertura

Bután es un reino budista ubicado en el borde oriental del Himalaya: es famoso por sus monasterios, fortalezas (o jongs) y espectaculares paisajes que varían desde las llanuras subtropicales hasta las empinadas montañas y valles. Según han indicado autoridades, plantea reabrir sus fronteras el próximo 23 de septiembre para dejar atrás la pandemia aunque podría adoptar nuevas condiciones para restringir el ingreso.

El territorio, conocido como el país más feliz del mundo -debido a que en vez de utilizar indicadores económicos, como el PIB, para medir el bienestar de su población, usa el IFNB o Índice de Felicidad Nacional Bruta-, está interesado en posicionarse como un “destino exclusivo”, un lugar en donde las experiencias sean casi íntimas y menos colapsadas por el turismo de masas. Para lograrlo, evalúa cobrar una tasa de 200 dólares diarios.

“Menos es más” parecer ser la regla que entusiasma a los locales. También identificado como “turismo de élite“, esta propuesta busca reducir al máximo la presencia de los turistas identificando y aumentando la calidad de los mismos: es decir, convocar solo a aquellos que sientan un interés genuino y fiel por conocer los paisajes y vivencias.

Como ser, en las zonas altas del Himalaya, las cimas como Jomolhari, a 7,326 metros de altura, son destinos populares para el excursionismo; por su parte, el monasterio Taktsang (también conocido como el Nido del Tigre) se aferra a los acantilados sobre el arbolado valle de Paro: se presenta como una de las trece cuevas del Nido del Tigre en el Tíbet, donde Padmasambhava enseñó a Vajrayana.​

Bután podría cobrar una tasa de US$200 diarios en miras de posicionarse como destino exclusivo con su reapertura
Bután podría cobrar una tasa de US$200 diarios en miras de posicionarse como “destino exclusivo” con su reapertura.
Bután podría cobrar una tasa de US$200 diarios en miras de posicionarse como “destino exclusivo” con su reapertura 1

Quienes quieran acceder a los principales atractivos de Bután podrían verse obligados a pagar una tasa turística de 200 dólares diarios para los visitantes extranjeros. En paralelo, según ha precisado Tandi Dorji, ministro de Asuntos Exteriores y miembro del Consejo de Turismo del país, también permitirá “mantener una baja huella de carbono” por el consecuente descenso que se producirá en el número de visitantes.

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