El sistema de acceso a Machu Picchu y la Red de Caminos Inka tendrá una modificación importante. El Ministerio de Cultura de Perú, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y el Sernanp anunciaron que reemplazarán la reserva previa de entradas por un mecanismo de venta directa.
Con el nuevo modelo, el usuario tendrá un máximo de 15 minutos para completar el pago. Solamente después de que la operación sea validada, el boleto quedará asignado y será emitido a nombre del visitante. Si la compra no se concreta dentro de ese período, la entrada volverá inmediatamente al inventario disponible.
La decisión responde a las irregularidades detectadas por una auditoría sobre ocho empresas turísticas. De 209.051 reservas analizadas, 131.626 fueron anuladas, equivalentes al 62,96% del total. Apenas 73.956 operaciones, el 35,38%, terminaron con el pago correspondiente.
En la práctica, esas reservas inconclusas mantenían bloqueados miles de cupos durante varias horas, aunque finalmente no se convirtieran en visitas. Esto reducía artificialmente la disponibilidad y complicaba el acceso tanto para turistas independientes como para operadores.
Las agencias de viajes continuarán participando en la comercialización de boletos para la Red de Caminos Inka. La medida tampoco modifica, por ahora, la capacidad diaria de admisión: cambia exclusivamente la manera en que las entradas son ofrecidas, pagadas y asignadas.
El anuncio deja, sin embargo, un interrogante relevante. Las autoridades todavía no precisaron la fecha de entrada en vigencia ni los detalles técnicos de su implementación, por lo que aún no está claro si alcanzará a la temporada actual.











